Maceraciones prolongadas que acentúan vendimias excesivamente maduras, explicaciones para sus 16 º en etiqueta, lo cuál no quita nadie que se eleve a los 16.5. La búsqueda de ipt (índice de polifenoles totales) va en detrimento del ph y entonces empiezan los problemas. Su calidez nos hace degustarlo a 16 grados de temperatura máximo, y así es complicado ver su complejidad,de otra manera el alcohol puede, aunque la fruta que aparece es licorosa roja con demasiadas notas de tostados. En boca pesa, aunque su acidez lo compensa y no resulta tan abrumador como anuncia su nariz. Un vino para tomar en casa, porque en restauración con 2 copas vas más bien regular.

Este tipo de vinos ha tenido su momento y entiendo que deben girar hacia otra línea, otra cuestión es la exportación a EEUU que lo justifique, ya sabemos como triunfan vinos chilenos, argentinos y californianos donde la maduración excesiva es su clave.

Desconozco cuantos vinos aún continúan en esta línea, pero este vino ha podido con un auténtico lomo alto de buey, dejando la carne relejada a la expresión mínima por aún tener el vino en plenitud.

Un mismo emblema de Jerez que debido a su «escasa» acidez ha bajado de los 15.5 grados a los 15 ganando y buscando frescura, ¿por qué? tintos de variedades con buena acidez se suben a los 16 grados.

Aunque siempre digo, que hay botellas y botellas. Pero siendo siempre loable a lo que digo, pruebo, degusto y cato, sólo es un apunte para que le prestéis atención.

Restaurante Dom Vinos Lomo alto de Buey @akataVino