Fuente (Lasprovincias. es. Septiembre 2008)
Cortar por lo sano y coger un dinero por terminar con una actividad que cuesta dinero y para la que no quedan fuerzas o no hay sucesores.
Esta viene a ser la argumentación más común entre los más de 3.000 viticultores valencianos que han decidido iniciar los trámites legales para el arranque voluntario de sus vides.
El 13% de los 22.000 productores de viñas que trabajan en la Comunitat Valenciana han emprendido este camino que abrió la Comisión Europea con sus planes de control de la oferta de productos agrarios comunitarios, cuyo instrumento fundamental es la Organización Común de Mercados (OCM).
Según los datos a los que ha tenido acceso AVA-Asaja, los productores han acudido a interesarse por las ayudas en mayor número del inicialmente previsto. Al cierre del plazo,que concluyó el pasado viernes, al menos uno de cada diez viticultores han pedido la prima para el arranque voluntario de viñas, cuyo periodo de solicitud acabó el pasado viernes.
A falta de conocer el resultado definitivo de este proceso de tramitación, la Comunitat Valenciana es una de las autonomías donde más interés ha despertado esta posibilidad, lo que se podría traducir en el abandono de un porcentaje considerable de la superficie plantada, que ahora suma unas 78.000 hectáreas.
¡Ánimo a los que continúan!